Editorial

Las peripecias de inicio de ciclo lectivo


El inicio del ciclo lectivo está salpicado, generalmente, por problemas de diversa índole, esencialmente por el lado de infraestructura, pero también en relación con el recurso docente.

El 2008 no es la excepción y si bien las autoridades educativas diseñaron y pusieron en práctica procedimientos y dispositivos para reducir al mínimo estos factores de riesgo que perjudican el desempeño del sistema educativo costarricense, en definitiva, el listado de problemas detectados es extenso y parece que los mismos son de “nunca acabar” para usar tan popular expresión: Aulas y centros educativos en mal estado, comedores escolares sin el debido equipamiento, insuficiente cantidad de pupitres, atrasos en la negociación de las rutas del transporte escolar, rechazo al nombramiento como maestro, maestra o profesor, incapacidades de última instancia, docentes y directores de centros educativos en conflicto con las comunidades educativas, etc.

Excluyendo los imponderables factores humanos asociados a la enfermedad y otras contingencias que determinan que numerosas plazas docentes se queden sin llenar y se dificulte una sustitución inmediata, varios de los problemas arriba mencionados pueden resolverse con la asignación de recursos de inversión. En este sentido, el derrotero fue abierto por la reforma constitucional de mediados de los noventa que fijó el piso presupuestario del sector educación en un 6% del PIB, meta que no se ha alcanzado desde entonces. Por ello, la mejora en los indicadores fiscales de los últimos tiempos alienta la esperanza de que finalmente se llegue a ese nivel de inversión que haría posible enfrentar los problemas más apremiantes y, bajo una perspectiva estratégica, abordar los déficit acumulados respecto a la formación docente, dotación de laboratorios, biblioteca, centros de informática, recursos para el aprendizaje, etc.

En Democracia Digital quisiéramos pensar que es posible que estas peripecias y vicisitudes del inicio del ciclo lectivo dejen de ser la materia dominante de los titulares de prensa al inicio del año lectivo y centrar más bien la atención en la calidad del sistema educativo y los desafíos que plantea a la educación costarricense la sociedad de la información y el conocimiento. Desde este punto de vista, resulta muy estimulante el mensaje enviado por el Ministro Garnier a las niñas, niños y adolescentes que desde el 11 de agosto retornaron a las aulas, al enfatizar en la perseverancia y la constancia -dos actitudes clave para enfrentar procesos y no sólo acontecimientos-: “Cuanto más estudien desde las primeras semanas, más fácil y placentero se hará el aprendizaje en las semanas que siguen; cuanto mejores notas lleven en los primeros exámenes, más seguros y tranquilos irán a los que siguen y - si no aflojan, claro - mejor llegarán a los finales: con mejores promedios, con más conocimiento y más tranquilos. Entonces, no habrá pelito ni centésima que se interpongan entre ustedes y unas merecidas vacaciones”.

Documentos

III Concurso Internacional Ciudades Activas

Ciudades Activas – Ciudades Saludables es un concurso que reconoce los esfuerzos de las autoridades municipales, la sociedad civil y el sector privado en ciudades de América Latina y el Caribe, por desarrollar iniciativas que promuevan estilos de vida saludables.
El objetivo del concurso es identificar y celebrar experiencias e intervenciones urbanas, avaladas por las autoridades locales, con el fin de consolidarlas como referentes de América Latina.

Se busca premiar a las ciudades mas activas y saludables de América Latina y el Caribe, las cuales se caracterizan por estructurar y consolidar un sistema de transporte eficaz, por ofrecer seguridad en las vías y vecindarios, espacios públicos y recreativos adecuados y un aire libre de contaminación, y realizar aportes suficientes para prevenir el calentamiento global.

Dichas experiencias e intervenciones se han de destacar por crear y mantener ciudades que eleven la calidad de vida de sus habitantes, promoviendo la vida urbana activa y saludable en tres ámbitos:

Transporte Sustentable y Medio Ambiente.
Espacio Público, Seguridad y Cultura Ciudadana.
Actividad Física y Recreación.
Más información: www.ciudadesactivas.org / info@ciudadesactivas.org

Artículos de Opinión

LA TRANSICIÓN DEL PODER CUBANO A RAÚL CASTRO
Thaís Córdoba Ramírez

No era preciso una bola de cristal en Cuba para adivinar quién iba a ser designado como el nuevo titular del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros. La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, escogió a Raúl Castro de 76 años, entre sus 614 diputados, quien continuará ostentando los mismos poderes que le fueron concedidos el 31 de julio del 2006. En su discurso de toma de posesión, Raúl expresó que continuará consultando las decisiones principales de Estado a su hermano Fidel. Esto refleja que mientras Fidel siga con vida, continuará el poder detrás del trono, y sólo la muerte, podría definir una mayor flexibilidad hacia algunos cambios ofrecidos por Raúl para aliviar los problemas económicos de la isla.
Fue el 19 de febrero del 2008 que Fidel Castro anunció en el diario oficial Granma que no aceptaría ser reelecto como presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros y se despidió del poder después de casi medio siglo a sus 81 años, dejándose el cargo de Primer Secretario del Partido Comunista Cubano, lo cual significa una gran cuota de poder, por ser la fuerza superior de la sociedad y el Estado de Cuba.
Los nuevos dirigentes Raúl Castro y José Ramón Machado Ventura, quien pertenece al fidelismo ortodoxo: duro y con fama de estalinista y opuesto a cualquier apertura. Los cubanos en el exilio abrigan la expectativa de que se abra Cuba a los cubanos, y que no tengan que enviar más remesas a sus cercanos familiares para el consumo diario. El 70% de esas remesas llegan de los EEUU y el 30% de Europa, quienes no pueden enviar más de $100 mensuales, cuyo monto asciende a los mil millones de dólares anuales. En Europa existen 100 mil cubanos y después del 11 de setiembre, 2001, la inmigración de cubanos crece en los países europeos.

Fidel expresó que su retiro marca “el fin de una etapa”, pero no el inicio de una transición política. Confía Fidel que el sistema del Partido Comunista y el éxito de la revolución cubana de 1959, nunca retrocederán al capitalismo ni cambiarán el régimen. Al presidente Raúl Castro, le esperan grandes desafíos, como son: el cambio generacional de la revolución, activar la decadente economía y hacer ajustes políticos con consenso y unidad.
El Presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy en 1962, declaró el embargo cuando denunció la presencia de misiles nucleares soviéticos en Cuba. Los soviéticos retiraron las armas y Washington decidió no invadir la isla pero el bloqueo continúa aún. Si el embargo no hubiese existido, la exportación de la revolución a los países latinoamericanos se hubiera dado con mayor amplitud. Hoy Cuba se ha limitado apoyar los regímenes populistas de la región.
Para hacer efectivo el embargo, espero que los EEUU logren que Cuba realice una verdadera transición hacia las reformas democráticas: liberación de todos los prisioneros políticos, legalización de los partidos políticos y elecciones libres que conduzcan hacia el establecimiento de una democracia con oportunidades para toda la comunidad civil de Cuba.

Artículos de Opinión

SOBRE EL NOMBRE DEL ESTADIO NACIONAL
Lic. Eduardo Bedoya Benítez

El domingo 10 de febrero, sintonicé un programa deportivo en el que comentaban y opinaban del nombre que ha de llevar el Estadio Nacional. La motivación del tema se daba porque al parecer tendría lugar en este estadio uno de los últimos partidos de fútbol y la vez porque está muy difundido el comunicado de la Presidencia de la República de Costa Rica de la donación que hará el Gobierno de la República de China para la construcción del nuevo Estadio, el que requerirá la demolición del actual, con un valor de uso y no patrimonial. Sin duda es muy necesario un nuevo estadio, el país lo requiere y en buena hora por la iniciativa del presente Gobierno y de la correspondencia de un Gobierno amigo.

Las propuestas de nombres para el Estadio Nacional fueron dadas por parte de los conductores del programa; se dijo por uno de ellos que era merecido el nombre de Oscar Arias Sánchez, otro indicó con el nombre de Franklin Chang Díaz. Se citó que el nombre debía ser algo alusivo al Gobierno que hacía la donación, y por ahí alguno opinó en el sentido de considerar que no es necesario el cambio del nombre actual.

Para efectos de contribuir al tema y sabiendo que la discusión vendrá, me permito brindar un ingrediente que no fue mencionado: la existencia de legislación, de normativa, y un órgano oficial encargado de aprobar las denominaciones de los edificios y parajes públicos, así como de los accidentes geográficos.

Desde 1965 existe la Ley 3535 que crea la Comisión Nacional de Nomenclatura (CNN), entidad encargada de velar que los nombres contribuyan a homenajes a personas o sucesos de trascendencia histórica, social y cultural, así como preservar los nombres tradicionales y autóctonos de la geografía costarricense. La CNN es presidida por los miembros representantes del Ministerio de Cultura; la secretaría y sede se encuentra en el Departamento de División Territorial y Nomenclatura, Instituto Geográfico Nacional, ente adscrito al Ministerio de Obras Públicas y Transportes; otros organismos con representantes son la Universidad de Costa Rica, la Universidad Nacional, la Academia Costarricense de la Historia y la Junta Administrativa Archivo Nacional.

La normativa aplicada en estos casos se recoge en el Decreto 26852-C (La Gaceta, 4 de mayo de 1998), que modificaba el artículo 14 del Reglamento. En el se indica que los interesados en bautizar con determinado nombre una institución, edificio, calle, carretera, paraje, grupos habitacionales, obras públicas y accidentes geográficos lo comunicaran a la Comisión, con observación a las disposiciones de: no emplear nombres extranjeros, respetar la fonética de nombres indígenas y adaptarlos a la ortografía castellana, no permitir nombres repetidos a menos de 20 kilómetros, el nombre debe ser breve y claro, se dará preferencia a nombres autóctonos, un nombre no debe de ser cambiado a menos que esté duplicado o resulte inapropiado, no se bautizará con el nombre de personas que tengan menos de cinco años de fallecidas, entre otros.

En detalle, los incisos g. y h. del Art. 14, tratan sobre este último aspecto, y es que el nombre de persona debe, hasta donde corresponda, tener una relación con la obra, y tiene la excepción, que cuando los méritos de la persona lo justifique, la CNN podrá acordar por votación mayoritaria, el bautizo con el nombre de persona que todavía no tenga los cinco años de fallecida.

El ente rector del inmueble, ICODER, o el Gobierno en sí, tendrán que conducir ante la Comisión las sugerencias que sobre este aspecto se desarrollen. El debate está en mantener el nombre del Estadio Nacional, habrá muchos argumentos en ese sentido; posiblemente también en cambiarlo, ¿por cuál?

Entrevista en Linea

HE DADO TODO LO QUE HE PODIDO
Observatorio Judicial

"El papel que nosotros desempeñamos como Sala Constitucional incide sobre muchas personas e instituciones, prácticamente tiene un impacto social total, yo si creo que es un antes y un después de la Sala Constitucional aunque a algunos los mortifique un poco”, afirmó el Magistrado y Presidente de la Sala Constitucional, Luis Fernando Solano Carrera, a pocos días de dejar su cargo.

La decisión de acogerse a su jubilación a desde el 1° de febrero la aprobó La Corte Plena en su sesión ordinaria del pasado 14 de enero.

A sus 64 años, una vida dedicada a su esposa, sus tres hijos y al derecho, señaló que es momento de darse un tiempo para atenderse, para escribir y pasar más tiempo con su familia y dedicarse a proyectos personales. Ver emotiva despedida.


El Magistrado Solano nos atendió en una sala contigua a su oficina, entre fotos de los primeros magistrados que integraron este tribunal.


Recordó sus primeros pasos en este órgano constitucional. Asumió funciones un 31 de octubre de 1989, tras de ser parte del grupo de personas que construyeron el proyecto de creación de este órgano constitucional; 19 años después afirma que su funcionamiento es totalmente distinto. “Cuando iniciamos no se tenía ni idea de la aceptación ni de la popularidad que iba a tener la sala. Al iniciar funciones recogieron todos los expedientes de habeas corpus y las acciones de inconstitucionalidad que habían en Corte Plena, los amparos que en ese momento tenía a su cargo la Sala Primera y los casos de amparados menores que atendían los jueces penales. En ese entonces solo 43 asuntos en circulación se registraban en todo el país. Dos meses después de asumir cerramos con 285 expedientes; solo este año al 21 de diciembre del 2007 habíamos recibido 17.021 asuntos nuevos”, explicó Solano Carrera como una muestra del papel que la Sala Constitucional vino a protagonizar en la sociedad costarricense.



Doce años después de ser miembro de la Sala Constitucional, asume la presidencia un 31 de octubre del 2001. Sus seis años como presidente marcaron su vida. “He sido bendecido por Dios, porque me ha dado muchas oportunidades. Yo he estado en la decanatura de la Facultad de Derecho, en la Procuraduría General de la República; pero aquí el ver nacer esta criatura y dejarla ya como una adolescente, tirando a adulta, ha sido un proceso muy rico para mí”, puntualizó.


“Todo este proceso de construcción, con gente que hemos tenido vocación para que la Sala se desarrolle y llegue a una cierta madurez, aunque digan que veinte años no son nada, pero para esta Institución uno podría decir que ha adquirido madurez”, afirmó don Luis Fernando con un aire de nostalgia.


“Muy en orden dejo la Sala”


Con firmeza se refirió a los logros que la Sala ha alcanzado a lo largo de estos 19 años. “Yo evalúo mi gestión en la Presidencia muy positiva porque los resultados no son un producto mío, sino de un equipo. Las labores de coordinación y de gestión administrativa son muy importantes y la Sala sigue siendo un órgano muy compacto, con mucha solidaridad a lo interno, con mucho respeto, eso ha sido clave en nuestro accionar a pesar de que pudieran existir divergencias de tipo jurídico. Me voy satisfecho porque he tenido el apoyo de mis compañeros”, recalcó.
También resaltó los logros en la reducción de los plazos de resolución, en el caso de los habeas corpus, los cuales se resuelven actualmente en 16 días promedio; los recursos de amparo en aproximadamente dos meses y las acciones de inconstitucionalidad en menos de dos años. “Estos promedios de resolución son de lujo si se comparan con lo que se dura en otros países”, expresó.





El reconocimiento internacional que tiene la Sala Constitucional fue otro de los aspectos que resaltó, ya que se logró que a nivel centroamericano se conformara una red de salas y tribunales constitucionales y esto permitió la organización de encuentros y el intercambio de experiencias con otros países y tribunales afines.
Defiende enfáticamente la imparcialidad y transparencia de la Sala Constitucional y expresa su enérgica protesta cuando alguien intenta cuestionar su funcionamiento.



El alcance de los fallos


“Los temas que resuelve la Sala Constitucional afectan a tantas personas y a la sociedad como un todo, que reacciona dependiendo de su interpretación”, puntualizó el Magistrado Solano.
Recordó la primera reacción que generó un fallo de la Sala. “En enero de 1990 los jueces de instrucción de San José enviaron una carta a este órgano constitucional porque consideraban que estaba invadiendo sus funciones, porque la Sala decía que no podían mandar en detención provisional -como se llamaba antes- sin que haya una resolución que dijera los motivos de fundamentación para esa decisión. Afortunadamente, los magistrados de la Sala Tercera de Casación dijeron que la Sala Constitucional incorporaba criterios constitucionales y que había que introducirle los criterios que exige la Constitución”, comentó.


Al consultarle acerca de algunas sentencias importantes que causaron revuelo en su momento no dudó en citar casos como la fertilización in vitro, donde privó el derecho a la vida; el matrimonio entre personas del mismo sexo y la guerra contra Irak, fallo que incluso se colocó en la página web de una universidad española. “Ni se diga sobre el tema de la reelección presidencial, pero también hay temas que parecen pequeños y al final tienen una gran trascendencia como la materia de salud, donde el drama humano lo descubre a uno. Hemos paralizado una urbanización por sus posibles impactos ambientales y este es uno de los temas al que debemos tenerle mayor cuidado porque muchas veces somos despiadados con la naturaleza”, aseveró.


El reto de la Sala


Muy seguro de lo que dice, el magistrado Solano reconoció que el principal reto que tendrá la Sala para los años venideros es concretar la reforma. “Quizá es un reproche que me hago a mí mismo porque en mi período la Sala Constitucional no pudo impulsar dicha reforma, pero ésta es impostergable, de eso estoy convencido, aunque sea mínima para que le permita otro aire. Lo más urgente es lo jurisdiccional y muchas veces no podemos dedicarle el 100% del tiempo a los temas de la sala, por estar divididos en otros asuntos judiciales”, dijo.


“Cada día la Sala Constitucional es más conciente de su papel y considero que tiene la madurez necesaria para asumir una reforma”, concluyó.

Servicio de Columnistas de IPS

¿CAMBIA O NO CAMBIA?
Por Leonardo Padura Fuentes

No deja de ser significativo, o cuando menos curioso, la cantidad de personas y medios de prensa en el mundo que están atentos a lo que durante los últimos meses ha ocurrido (o no ha ocurrido en Cuba): la posibilidad de un cambio, no ya político, sino cuando menos económico y social.

Incluso a los que vivimos en esta pequeña isla del Caribe y confrontamos cotidianamente las expectativas de sus habitantes, a veces hasta nos parece que el interés por lo que sucede (o no) en Cuba resulta desproporcionado, teniendo en cuenta las apuestas que hoy se juegan en el mundo, y que van desde guerras actuales y anunciadas hasta crisis galopantes con signos de recesión a escala universal.

¿A qué se debe ese interés por Cuba? Creo que son varias las razones que lo generan y una de ellas, quizás la más magnética, se llama Fidel Castro, su posición actual dentro de la política cubana y su posible futuro, luego de casi cincuenta años al frente del país y después de año y medio alejado de la vida pública por su estado de salud.

Por otro lado, el hecho de que Cuba siga siendo uno de los pocos “bastiones” del socialismo, capaz incluso de haber resistido casi medio siglo de embargo comercial y hostilidad norteamericana, la desaparición del comunismo europeo y la desintegración de la URSS con la consiguiente pérdida de subsidios y, más recientemente, el hecho de haber vivido la horripilante crisis económica que se atravesó acá en la pasada década (aquellos años eufemísticamente calificados como “período especial en tiempos de paz”, que dejaron al país como devastado por una guerra), han propiciado, cada uno con su peso específico, no solo el interés por lo que ocurre en el país, sino también todo un sistema de apuestas sobre la capacidad o no de supervivencia del sistema y, más recientemente, su posibilidad de reformarse y conseguir lo que sus ciudadanos reclaman cada vez con más insistencia: cambios que le permitan vivir una vida mejor.

No es casual que haya sido necesaria una convocatoria en toda la regla, promovida a raíz de las celebraciones por el aniversario del 26 de Julio (el primero sin la participación de Fidel Castro) hecha precisamente por la más alta dirigencia del gobierno, ahora en manos del Ministro de las Fuerzas Armadas, Raúl Castro, para que se haya generado un diálogo nacional que se pidió “valiente”, “abierto” y sin miedos ¬importantes acotaciones. En estas asambleas populares, a pesar de un notable cansancio histórico respecto a ciertas estructuras de transmisión de sus reclamos, los ciudadanos realizaron un 1.300.000 planteamientos sobre los más disímiles aspectos de la vida del país que, a su juicio, necesitan revisión total o parcial. Y se incluyeron en ellos, con notable frecuencia, los que por años han sido los estandartes de la propaganda oficial: la salud pública y la educación, aquejadas de males que van desde la falta de personal y la pérdida de profesionalidad, hasta síntomas de corrupción. Por no recordar otra vez las caóticas situaciones de la vivienda, el transporte y la incongruencia entre salario real y salario nominal.

¿Esas opiniones tendrán alguna respuesta inmediata? Nadie lo sabe: al menos nadie de los que andamos por las calles del país. Pero alguna respuesta se espera que tengan, entre ellas la liberalización de ciertas estructuras económicas como la relacionada con la tenencia de la tierra y la comercialización de sus productos, luego de haber sido fehacientemente demostrada ¬y no solo en Cuba- la ineficiencia de los sistemas colectivizadores patentados por Stalin allá en la URSS de los años 30.

No deja de resultar inquietante que junto a este proceso de revelación de incapacidades sociales, económicas, de los servicios, el gobierno cubano haya lanzado también el anuncio de su futura adhesión a dos importantes protocolos internacionales que hasta ahora se había negado a refrendar a causa de la parcialidad del antiguo mecanismo de derechos humanos de la ONU: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

¿Qué cambiará en la isla cuando en los altos niveles de decisión se tenga una certeza plena (pienso que ya se tiene, más aún, que siempre se debió haberse tenido) de las carencias, frustraciones, quejas, lamentos que en cifra millonaria han expresado “valientemente” los cubanos? ¿De qué manera alterará la política interna del país la adhesión a unos pactos que santifican una serie de derechos limitados en la isla por las más diversas causas, coyunturas y perspectivas históricas superadas por la vida (el derecho a viajar libremente es uno de los más mencionados)?

Creo que las respuestas a estas preguntas que se hacen once millones de cubanos no resisten mucho tiempo de espera. El inmovilismo y la atrofia burocrática no podrían ser la solución que merece y exige el país. Y aunque a veces no lo parezca, hay cosas que se mueven (como lo demostró el levantamiento de la censura de cinco años que pesaba sobre un documental dedicado al béisbol cubano en el que aparecían jugadores que habían escapado hacia los Estados Unidos: tema tabú y visceral, por lo que significa el béisbol para los cubanos y el deporte “amateur” para la política del gobierno). Pero se mueven a paso lento...

Las mayores expectativas ahora se centran en la decisión que, en unas semanas, deberá tomar la nueva Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) respecto a la ratificación o no de Fidel Castro al frente del Estado y el gobierno. ¿Estará en condiciones de asumir sus viejas responsabilidades? ¿Qué cambiará o no cambiará con Fidel Castro otra vez en el poder o definitivamente alejado de él (al menos oficialmente)?

La novela de misterio ¬insisto en llamarla de ese modo- en que se ha convertido la vida cubana, ha entrado en un momento climático de su desarrollo. En los próximos capítulos, así lo creo, tendremos quizás algunas evidencias que nos acerquen a la pregunta que nos hacemos: ¿Cuba cambia o no cambia? Por lo que veo, oigo y respiro, la gente quiere cambios y ya algunos hasta sueñan con ellos, como la joven que ha realizado un itinerario virtual del viaje que realizará por el México maya “cuando quiten el permiso de salida”.